miércoles, 25 de septiembre de 2013

Maldito Abril (2009)



Todavía te extraño. Es que esta noche he decidido por sobre todas las cosas recordarte.

Me sorprendo a veces sonriendo en la espesura de lo cotidiano,

jugando a que tu presencia rompe la coraza rutinaria con su encanto. Y suspiro.

Me pregunto si sabrás que sola me siento en este instante.

Y es que, amor mio, me desgarra vivir tu vida ausente.

Como quien determina limitar a un niño, apareciste aquella tarde ordenándome olvidar el mundo circundante. Y este niña, mitad resuelta, mitad amante obedeció en silencio, desbaratando la realidad con tu figura.

Llegue a admirarte. Y no hablo solo de contemplarte. Admirar tu esencia componente, creyendo que de ser posible la conquista de la totalidad de tu persona,

me era permitido suponer que solo podría detenerme momentáneamente la muerte.

Me refiero a ocupar un rincón en tu mente,

el necesario para recordarme, el suficiente para no olvidarme.

Me refiero a desarmar tu corazón de tal manera,

que irremisiblemente tuvieras que volver por mi auxilio,

por no encontrar quien mas pueda reconstruirlo.

Y así yo correría diligente a sanarlo con versos tangibles, con abrazos eternos.

Todavía te nombro. Y perdón por molestarte, es que tenes entre tus manos

casi la totalidad de mi existencia.

Y me pregunto si sabrás que sola me siento en este instante.

Abril corrompe mis virtudes. el valor, si es que lo tuve,

cruje junto a los montones de hojas muertas de los árboles,

donde me arrodillo a llorarte por distante.

Abril estremece mis entrañas, subyuga el latir tozudo de mi corazón,

logrando que en cada palpitar este tu nombre.

Y lo transporta con mi sangre nostálgica a cada célula de tu cuerpo,

cargándolos hasta los pulmones que los exhalan...pero duele.

Duele terriblemente respirar, porque me recuerda que sigo viva.

Y vivir sin escucharte es estar agonizando.

Pero es, quizás, esta noche la ultima que te espero. La ultima noche que me muero.

Y perdón amor de mi vida por semejante atrevimiento.

Me pregunto si sabrás QUE SOLA me siento en este instante.

Al fin como esclava libre de un amo despiadado, camino al amanecer del nuevo día.

Y es que la noche se va acabando y acomoda condescendiente,

entre los mas valiosos recuerdos, el pasar de tu existencia por la mia.

Y sonrío. Y suspiro.

Me pregunto si sabrás cuanto te quiero, para siempre.

Es que esta noche he decidido, por sobre todas las cosas, despedirme...

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